PROGRAMA DE ACTIVIDADES

dimarts, 9 d’abril de 2013

CLUBHOUSE





 
    

 De entre las intervenciones que intentan regularizar la vida de las personas con alguna discapacidad -sea intelectual, física o emocional-, aquellas cuyo objetivo es que el sujeto se haga cargo de su vida, son, aunque las más atractivas, las más difíciles de implementar; permitir que el otro decida, cuando el otro es paciente, cliente, discapacitado o usuario, no es fácil y a menudo se convierte en un administrado por cuenta ajena; a veces, bienintencionadamente, se van añadiendo ayudas, sea para salvar obstáculos, evitar demoras, ajustarse a supuestos o presupuestos, o simplemente a las normas que dicta la conveniencia, lo que acaba distrayendo a profesionales, familiares o allegados del objetivo principal, esto es, que unas personas se autogestionen, haciendo de aquéllas, en el mejor de los casos, un mecanismo que responde a propuestas que otros más sanos, más hábiles, más rápidos, más conscientes de las convenciones humanas les proponen... el resultado es que se priva o se limita, a quienes ya estaban privados, de esa segunda oportunidad de ejercitar su derecho a ser y decidir.

Clubhouse, cuyo germen surgió en Estados Unidos a mediados del siglo XX, es una institución de este corte. Clubhouse acoge y facilita el empoderamiento personal de aquellos que padecen un trastorno mental y desean, como tantos otros, construir un presente, a menudo pieza fundamental e irrenunciable en la construcción de un futuro.
El primer Clubhouse nace en Nueva York, en 1948. En Fountain House se reunirían pacientes con trastorno mental grave para encontrar, más que para buscar, un sentido a la vida que les tocaba vivir, en Fountain House encontraban más apoyo que tratamientos. Los miembros de aquel club inicial sabian que en aquel lugar siempre eran bienvenidos frente al rechazo, el aislamiento o la administración ajena.
Aquel primer club fue el origen de más de 300 Clubhouses en todo el mundo desde 1989.

En el Clubhouse se es voluntario; se tiene un papel en la organización junto a los miembros del personal de plantilla. Se busca recuperar el autocontrol, la autoestima y las relaciones de amistad. El Clubhouse favorece completar la educación y encontrar empleo remunerado en la comunidad local.
Se ha comprobado que pertenecer a un Clubhouse disminuye las rehospitalizaciones y los ingresos en prisión, así como que supone una clara mejoría en el bienestar personal.
El Clubhouse tiene una perspectiva integral, aborda todas las necesidades de la persona; es inclusivo, permite conocer y seguir a aquellos miembros que alcanzan sus aspiraciones personales y objetivos; es sostenible, favorece convertirse en miembros productivos de la sociedad; es receptivo, la retroalimentación continua favorece las mejorías; es rentable en relación con otras aproximaciones.

En Europa los Clubhouses han enraizado preferentemente en los países del norte y el Reino Unido, el 2011 se abrió uno en Francia, en París; en España está pendiente pero los movimientos de usuarios marcan un camino cierto hacia este tipo de institución. Aunque Clubhouse tiene una clara vocación seminal y crea oficinas por todo el mundo, también es un modelo a seguir, a trabajar, a adaptar, incluso a imponer.

Dejo aquí las normas internacionales de Clubhouse en español, vale la pena leerselas.

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