Artículo
de prensa de José María Sánchez Monge, presidente de FEAFES
(Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con
Enfermedad Mental).
Durante muchos años, desde el mundo de la discapacidad en general, y
en particular desde las asociaciones de personas con enfermedad mental y
familiares, nuestra apuesta ha sido presentarnos como 'personas
normales', capaces de tener 'una vida normalizada', 'como el resto'.
Por supuesto, mantenemos nuestra reivindicación de igualdad de
oportunidades a todos los niveles para las personas con un trastorno
mental. Pero nuestra percepción ha cambiado. Como reza el lema de la
campaña que FEAFES ha lanzado con motivo del Día Mundial de la Salud
Mental, ya "no nos conformamos con ser normales, queremos ser felices".
No se trata de un juego de palabras, ni de un mero eslogan para
llamar la atención. Implica un cambio de mentalidad que estamos llevando
a cabo desde hace años las personas con trastorno mental y quienes les
apoyamos. Poco a poco, los problemas de salud mental están dejando de
ser causa de vergüenza y rechazo, gracias en gran medida a que cada vez
más personas hablamos abiertamente sobre ello.
Poco a poco, vamos tomando conciencia de que ni somos culpables ni
'bichos raros' por tener que afrontar un problema de salud mental. ¿Qué
tendría que hacernos sentir tan diferentes? ¿Acudir a un hospital,
seguir un tratamiento, necesitar apoyo y comprensión, querer sentirnos
útiles otros?
Por eso desde FEAFES, en vez de buscar una supuesta normalidad (que
nadie sabe muy bien lo que es, ni siquiera si nos conviene), nos hemos
propuesto abandonar esa etiqueta, que como dice nuestro manifiesto "nos
separa sin sentido entre normales y extraños, locos y razonables, sanos y
enfermos".
No nos conformamos con ser normales porque sabemos que ya lo somos. O
no lo es nadie... Nuestra voluntad es la de ser felices, y para ello
tendremos que luchar sin descanso. Pero desde luego eso no será posible
si una parte de la sociedad sigue mirando a las personas con problemas
de salud mental como esa gente rara, diferentes a ellos, 'los normales'.